Arde París
El poco o nulo control que las autoridades han realizado sobre la inmigración empieza a pasar factura a Francia.
No sería extraño ver actos vandálicos similares en otros países de la UE en breve plazo, pues este tipo de cosas siempre tienden hacia peor.
La violencia desatada en Francia tiene todas las características de una revolución y a mí particularmente me gustan las revoluciones, pero no ésa. ¿Por qué? Por un motivo muy sencillo: los protagonistas no son los franceses sino musulmanes y otras gentes venidas de África, esto es, inmigrantes. Incapaces de hacer esas revoluciones en sus propios países llegan a Europa y aquí sí las realizan, pero éste no es el lugar apropiado para sus reivindicaciones.
Como siempre la historia se repite.
Del mismo modo que bajo el Imperio Romano fueron deteriorándose las instituciones, con especial hincapié en la figura del emperador y ello fue aprovechado por las tribus bárbaras para invadir, de un “modo pacífico”, las tierras en las que reinaba la pax romana, también hoy asistimos al deterioro de las instituciones y a la “invasión pacífica” del imperio (la Unión Europea), por otras tribus, esta vez venidas de África.
Si las autoridades no toman las medidas oportunas, dentro de dos mil años se estudiará “la caída de la Unión Europea” del mismo modo que hoy estudiamos “la caída del Imperio Romano”.
Algunas imágenes para la historia que estudiarán las generaciones futuras:










Vale.
Publicado por aarnau a las 11:47 del 6 Noviembre 2005 en Actualidad, Historia, Opinión, Política, Sociedad
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En todo caso es el ciclo natural de las cosas. Mil años de cultura romana son más que suficientes, si es propio hablar asi. Segun Henry Pirenne el aparato productivo-cultural greco-romano, termina en el siglo VIII, con el afianzamiento de la pirateria Vikinga y Musulmana, arrebatandole el mediterraneo hasta el entonces unico poder central, el de roma.
Mientras las fronteras esten abiertas y el intercambio sea bilateral, nada caerá en la oscuridad.
Por eso me parece que el gran reto es lograr desarrollar otras economias, con las que podamos intercambiar y no levantar más muros (que a la larga, por más Rhin que sean, son vadeados)
salute
Dos naves surcan el Atlántico: una es un crucero y otra una galera de dimensiones descomunales.
Durante la noche, las luces del curcero rielan en el mar y son vistas desde la galera. Algunos galeotes se lanzan al mar en busca de una vida más cómoda. Llegan al crucero y son admitidos a bordo con, hasta cierto punto, jolgorio. Les felicitan por lo valientes que han sido al abandonar la galera. Les dan ocupación y cobijo.
La galera tiene conocimiento de que los primeros que han ido, han sido aceptados y han obtenido la vida mejor que ansiaban, aunque de un modo un tanto idealizada.
Nuevos galeotes se lanzan a la aventura y una vez llegados al crucero, son admitidos, aunque esta vez sin tanto jolgorio. Éstos son alojados en la bodega pues no hay demasiados lugares más donde alojarlos.
Nuevas remesas llegan y los hacinan en la sala de máquinas, pero ya no tienen trabajo para estos recien llegados. Puesto que mal viven, estos galeotes, empiezan a amotinarse, dificultando la buena marcha del crucero.
En la galera todavía quedan muchísimos galeotes que ven brillar las luces, en la distancia, y ansían llegar a ese paraíso. Desonocen que tal paraíso ha dejarlo de serlo, incluso algunas de las luces que ven brillar, no provienen ya de bombillas sino de hogueras en las que se queman parte del mobiliario y otros enseres de la nave.
El capitán del crucero tiene muy claro que, si todos los galeotes que todavía están en la galera decidieran emprender la aventura de abordar la nave que él capitanea, ésta se hundirá, puesto que la buena voluntad humana no está por encima de las leyes de la física ni del Principio de Arquímedes.
El capitán de la galera, en cambio, está encantado, pues ésta navega con más ligereza y además se ha quitado en peso de encima, en muchos sentidos: menos problemas en la propia galera y además los galeotes que están en el crucero y trabajan, envían dinero al capitán de la galera para que éste alimente a sus familias. Él se queda parte del dinero que recibe y anima a otros galeotes a abandonar la galera. Menudo negocio, se acabaron los motines y encima llega dinero fresco procedente del crucero.
Mientras en el crucero la situación se hace cada vez más insostenible, pero aún y así, nadie allí tiene interés alguno en desplazarse a la galera, algo comprensiblemente normal.
¿Qué puede o debe hacer el capitán del crucero?
a) Admitir nuevos galeotes aunque éstos pongan en riesgo la flotabilidad de la nave (además de hacer más insostenible la convivencia), y que de seguir aceptándolos, el hundimiento está garantizado.
b) Echar al agua a los galeotes amotinados e impedir que nuevos aborden el barco.
c) Hundir la galera colisionando contra ella. Mala solución pues el crucero también será dañado, además de las terribles pérdidas humanas que ello supone.
¿Hay alguna opción más? Utópicas seguro que sí pero reales, no creo.
Yo no soy político y tampoco correcto, así pues puedo decir cosas “políticamente incorrectas”: la única opción válida es la “b”.
Yo he visto como la sociedad, en estos últimos años, ha pasado de aceptar el fenómeno de la inmigración como algo relativamente normal y comprensible hasta el “ya hay demasiados” actual, emitido por los sectores “más comprensivos” del fenómeno.
Incluso en Francia, un camarero es un profesional con unos estudios a nivel de FPII ¿deben admitir a personas sin cualificación para desempeñar ese trabajo, teniendo a los del país, que sí están cualificados?
Los no contratados alegan que hay racismo contra ellos, no es así en la mayoría de los casos, simplemente que no los necesitan o no están cualificados.
El tema es complicado pero tiene soluciones muy sencillas, sólo hay que llevarlas a cabo, sucede que son “políticamente incorrectas”.
Desde mi punto de vista, “políticamente correcto” es sinónimo de un tipo muy concreto de “hipocresía” y así nos va (o les va a los franceses hoy y, a nosotros, mañana).
Aarnau, yo naci, me crié y emigré de un pais de emigrantes. De millones de inmigrantes. De muchos lares y credos distintos. El exito de la concordia que existió para todos alli fue el progreso, el surgimiento de una clase media. En eso tuvo todo que ver el estado, con sus mas y sus muchos menos (Sarmiento y Perón un solo corazón).
Si hoy estamos en crisis, no es porque estemos moviendonos de un lado a otro, sino porque hemos desterrado al estado, a la politica civica, al mas recondito de los reinos.
Yaku, nunca la culpa la tiene sólo unos pocos sino unos bastantes.
Quiero decir que no toda la culpa la tienen siempre los políticos, ése es el recurso fácil.
Por ejemplo un ruso podría contarte que su país se fue al carajo por culpa de los comunistas y te lo dice mientras conduce una camioneta. Tú ves que está perdiendo la carga y le dices: “¡para! que estás perdiendo el grano” y el te contesta: “es igual, no es mío”.
¿Acaso no está teniendo responsabilidad en que el país no funcione? Pues claro que sí, pero la culpa ya te lo dijo: “de los políticos”.
De hecho yo soy de los que piensa que los países van mal o bien “a pesar de” los políticos.
Yaku dice algo que es cierto: sin una política global de inclusión social (que, cada uno a su manera, fue lo que hicieron Perón y Sarmiento en Argentina), el problema no tiene arreglo. Ustedes, esos que de este lado del charco llamamos “el primer mundo”, siguen haciendo como que pueden mantener su crucero a flote aunque los miles de galeones que derivan en el mar se vayan a pique. Y el problema es que la metáfora no es buena: no se trata de barcos autosuficientes que se mantienen a flote gracias al principio de Arquímedes, sino de un complejo sistema de vasos comunicantes, donde el nivel de cada vaso afecta al de los demás.
Globalizar el esfuerzo y regionalizar el beneficio no me parece una solución muy inteligente. Es como la solución del “barrio privado”, que deja a la pobreza afuera y crea una burbuja. O la de dejar a los pobres varados en una ciudad que será arrasada por un huracán. En estos tiempos globalizados, Europa no puede seguir suponiendo que la solución es cerrar la frontera y mirar para otro lado.
O nos salvamos todos, o no se salva nadie, digo, poniéndome dramático.
Pablo yo no creo en primeros, segundos o terceros mundos.
De hecho no creo en muchas cosas.
Cuando nací ya había gente en el planeta y eran mayores que yo (de distinta edad a la mía), después de mí nacieron muchos más.
Todos los que vivimos en la Tierra no tenemos la misma edad. Yo no tengo la agilidad ni elasticidad de un niño, ni tampoco la madurez y experiencia de un anciano.
No voy a pedir a un menor que razone como un adulto ni que haga las cosas que no le corresponden (como beber alcohol, fumar, mantener relaciones sexuales, etc.)
Tampoco le voy a pedir a un anciano que vaya en bicicleta o salte desde tres metros de altura.
Lógico ¿no?
Del mismo modo, no todos los pueblos de la Tierra tienen la misma edad, unos son adultos y otros están todavía en fase embrionaria. Unos son adolescentes y otros más maduros.
No se puede ni debe ignorar eso. No se puede forzar a los pueblos que maduren en dos días y a los maduros y viejos que se rejuvenezcan.
Yo no aspiro a que todos tengan Internet ni móviles, hace 20 ó 30 años ninguno de nosotros teníamos eso y vivíamos con normalidad. Eso es prescindible e incluso nocivo para el buen desarrollo de los pueblos “niños”.
La globalización es sólo que el más mísero del planeta tenga acceso a una Coca-Cola o a algún producto de consumo. Nada más.
Uno de los problemas que tienen algunos de los países, entre ellos Argentina, país riquísimo donde los haya, es el de la corrupción.
La corrupción es un problema doméstico y no es asunto de los demás, sólo de los del propio país, y deben solucionarlo ellos.
Otro problema es el del absolutismo feudal que reina en algunos estados, donde el dirigente es el propietario de todo y los demás no tienen nada.
Ése también es un problema doméstico que se soluciona con revoluciones internas y no debe haber ingerencia exterior, para no alterar el curso de los acontecimientos (a los niños no hay que enseñarles a masturbarse, lo aprenden solos).
Ya ves: “corrupción” y “absolutismo feudal” son las mayores causas de pobreza en el mundo.
Una vez se hayan solucionado esos problemas, reitero que internos, entonces se podrá ayudar a los necesitados.
Hacerlo antes significa enriquecer más a los ricos, déspotas y corruptos y que no llegue nada a los realmente necesitados.
Así lo veo yo.
El mundo necesita más revoluciones.
Ciertamente muchos de los problemas de los paises -para entendernos- del “tercer mundo” vienen originados por paises del “primer mundo”. Solo hay que mirar en la historia reciente de algunos paises de Sudamerica, Africa, Asia, etc. Un ejemplo es lo que aarnau apuntaba en su anterior artículo “Ramadán” y que mencionaba a
Argelia decía así:
“las elecciones de 1.992 las ganó el FIS (dijeron que eran integristas) y hubo un golpe de estado para no permitirles gobernar.
Europa se puso del lado de los golpistas (¡Viva la democracia!), cualquier cosa menos el integrismo.”
El gran problema lo tenemos los ciudadanos pertenezcamos al pais que pertenezcamos ya que:
Individualmente no podemos cambiar las actuaciones de los “que mandan”. Colectivamente es muny dificil ponernos de acuerdo para realizar este cambio.
Otro ejemplo de las desgracias que afectan a la población de paises del “tercer mundo”, es que aqui en Europa los agricultores perciben subvenciones por sus plantaciones y por este motivo muchos de los productos agrícolas de paises del “tercer mundo” son antieconómicos y no se pueden comercializar. Esto provoca pobreza y la pobreza desesperación y la desesperación emigración.
En fin, la llave se encuentra en el llamado “primer mundo”.
El dato es que, a pesar de que la agricultura está fuertemente subvencionada, los productos agrícolas que consumimos proceden del exterior y cada vez más.
Olvidando ese tema, pues exportar no debería ser una prioridad inicial ¿Cómo es posible que esos países productores pasen hambre?
Si producen alimentos, no deberían pasar hambre.
¿Por qué hay miseria, por ejemplo, en Nigeria si es un país productor de petróleo?
¿Por qué, por ejemplo, Birmania vende los bosques a los chinos para que éstos los talen, obligando a los campesinos a abandonar sus tierras y a pasar hambre?
¿Por qué hay miseria en Marruecos y al mismo tiempo el monarca tiene un palacio en cada ciudad imperial, así como es propietario de la mayor parte de industrias del país?
¿Por qué Israel destruye aquello que Europa da a los palestinos?
¿Por qué después de construir un hospital en cualquier país africano al cabo de menos de diez años amenaza ruina?
¿Por qué cuando se intenta ayudar al “tercer mundo” esa ayuda casi nunca llega a los necesitados?
¿Como es posible que las ventas de eBay.com se dispararan cuando los damnificados centroamericanos recibieron tarjetas de crédito?
Estoy de acuerdo con que hay que ayudar al necesitado, sí así es la solidaridad. Pero si él tiene tierras, primero debe ararlas, luego se le da el grano para que pueda cultivarlas. Si primero se le da el grano, ese grano nunca llegará a la tierra, simplemente será consumido.
A eso me refiero yo, cada uno tiene su responsabilidad. El “tercer mundo” tiene también la suya.
Insisto, a los mandamases del “primer mundo” no les interesa que el “tercer mundo” are las tierras ya que entonces ya no dependería. Al “primer mundo” le interesa que el “tercer mundo” se coma las semillas para que así dependa del “primer mundo” y siga siendo un “tercer mundo” necesitando pues, comprar más semillas. Si no tiene dinero, no hay problema, habrá alguna ONG que comprará las semillas, la cuestión es que siempre será el “primer mundo” quien venderá esas semillas. No hay rico si no existen pobres, no hay luz si no existe oscuridad, no existiria el dia si no existiese la noche.
Desgraciadamente es así.
Ése es un juicio de valor sin respaldo.
Ése también es un juicio de valor sin respaldo.
¿No crees que al “tercer mundo” le interesa seguir siéndolo para recibir ayuda de forma continuada? Los datos así lo demuestran. ¡Ojo! ayudar no es sinónimo de vender.
Incluso en España sucede eso, que zonas pobres quieren seguir siéndolo. Murcia se planteó legalizar a todos los inmigrantes para así poder seguir percibiendo ayudas comunitarias ¿es eso solidaridad?
Eso es cierto pero nada tiene que ver con el hambre.
Pregunto ¿Por qué en países ricos del “tercer mundo” hay miseria y hambre?
Se me olvidó:
Las semillas, siguiendo con el ejemplo, las paga el “primer mundo” ya sea vía ONGs u otras instancias. La realidad es que no aran sus tierras y por lo tanto, en cuanto finalice la ayuda, finalizará su existencia.
Otra cosa, las subvenciones que reciben los agricultores del “primer mundo” sirven para paliar todo aquello que no pueden utilizar esos agricultores: herbicidas, abonos, etc.
En el “tercer mundo” no hay control alguno y utilizan todo aquello que aquí está prohibido.
Respecto a algunos comentarios que leo comentando que aqui recibimos subvenciones y que la gente del tercer mundo no puede comercializar sus productos aqui.
Pero bueno, que pretendeis? que entre a saco el tercer mundo vendiendo sus productos y la gente de aqui se vaya a tomar viento? Mirad lo que esta pasando con China y ya esta mucha gente echandose a temblar.
Vamos, no se si esto existira ya pero porque los paises del tercer mundo se alian entre ellos, hacen una especie de union africana (por ejemplo) y empiezan a crear mercado entre ellas y a no depender de nosotros para nada… Y mas adelante pues que intenten meter cabeza. Pero claro, al final lo que pasa es que muchos paises estan gobernados por tiranos, que se forran y tienen el pais muerto de asco, porque es lo que pasa en practicamente todos los paises tercermundista (sino pensad en cualquiera).
Se que esto es muy facil decirlo comodamente desde mi teclado, pero bueno, es una opinion.
[...] Así pues estas líneas se inspiran en los comentarios que generó el artículo Arde París, cuya intención inicial era decir que las revoluciones están muy bien pero que cada uno las lleve a cabo en su casa, que es donde corresponde. Como al final fue un debate “primer mundo” versus “tercer mundo” y supuestas solidaridades que deberían practicarse para con los necesitados. [...]
Hoy, en la universidad en la que estudio, he visto una exposición de fotografías de un pueblo asentado en Dajla (Sahara Occidental) sobre un viaje realizado por miembros de Ingenería Sin Fronteras para conocer sus problemas e intentar ayudarlos de forma directa.
Entre una de las imágenes con la que me he quedado ha sido la de unos niños sonrientes que sólo poseían unos simples globos para jugar. Debajo de la fotografía se comentaba que esa sonrisa no la habían perdido en ningún momento durante el tiempo que habían estado los ingenieros.
Esos niños son felices con lo poco que tienen porque no conocen más vida que la que les ha tocado. En cambio los inmigrantes, y principalmente hijos de inmigrantes, conviven diariamente con un modelo que les enseña que si no tienen dinero no valen nada.
Los niños, si tienen las necesidades básicas cubiertas, son siempre felices. El problema es que no siempre las tienen y son víctimas de su entorno.
En el “primer mundo” como los padres no tienen tiempo (o no quieren tenerlo), cuelgan a los niños de juguetes o les dejan ver la tele para que no molesten.
En el “tercer mundo” no sé qué harán los padres, pero los niños no necesitan juguetes pues están en la “calle” (exterior).
También yo crecí en la “calle”, sin casi coches. Hoy eso es casi impensable.
Muchos de los vándalos de París son menores de edad y dudo que no tengan para comer todos los días (necesidades básicas). Pero la sociedad en la que viven les discrimina por ser pobres y ellos se sienten como la mierda, mientras ven que niños de “papa” tienen la vida resuelta por ser hijos de quienes son.
En cambio chavales de la misma edad en países del “tercer mundo” (como en Dajla) viven ajenos a la frustaciones del modelo capitalista pues su supervivencia está garantizada y es lo único que les basta para ser felices.
Sí, sí, Teskmon, no hablaba de los niños franceses. Hablaba de los niños del “tercer mundo” (y mira que no me gusta el vocablo).
[...] Mi impresión es que los disturbios que se iniciaron en Francia, varias semanas atrás, ponían de manifiesto el descontento de ciertos sectores de la población si bien se está produciendo un efecto bola de nieve que está arrastrando a otros sectores a sumarse al vandalismo, e incluso tal vez en breve, reclamar su paternidad. [...]