Breve apología de la desigualdad
En marcha está el proyecto de Ley sobre la Igualdad de Sexos, uno de los mayores disparates, desde mi punto de vista, en materia legal de los últimos tiempos.
No quiero que se me mal interprete, no estoy en contra de la igualdad. De lo que estoy en contra es que eso sea regulado mediante una ley que obligue, no a la elección del mejor preparado sino en función de su sexo.
Por una vez, y esto sí es de agradecer, se ha llamado a las cosas por su nombre y no ha sido utilizado el vocablo “género” para referirse a “sexo”. Algo hemos avanzado, aunque sólo sea a nivel semántico.
También algo positivo de la ley ha sido el no considerar a todas las mujeres como varones, aunque supongo estuvieron tentados a ello, teniendo en cuenta que a los casamientos entre homosexuales antes los llamaron “matrimonios” (sólo en castellano la palabra “matrimonio” tendrá un significado distinto al que tiene en el resto del mundo)
Así pues el proyecto supone una ruptura y no es continuidad de los anteriores desaciertos, en materia semántica, que ha llevado a cabo el ejecutivo socialista.
Ahora por ley, por ejemplo, en las listas electorales ningún sexo podrá estar representado en menos de un 40 por ciento. En el ámbito laboral, un empresario deberá contratar a mujeres si en su empresa éstas están infrarrepresentadas (u hombres según sea el caso). En fin un conjunto de medidas en busca de la paridad en todos los ámbitos.
No primará la capacidad ni la calidad de los candidatos, sólo su sexo. La ley es discriminatoria y, por lo tanto, atenta contra el principio que prevé combatir.
¿Cómo se puede luchar contra la discriminación por razones de sexo y al mismo tiempo tenerlo en cuenta para la elección de candidatos?
Vale.
Publicado por aarnau a las 13:11 del 5 Marzo 2006 en Actualidad, Opinión, Política, Sociedad
URL para Trackback: Breve apología de la desigualdad
Pues estoy conforme con la Ley; sí, es evidente que cuando vaya a operarme lo que busco es que el médico sea el mejor profesional posible, independientemente de si es mujer u hombre. Vale, esto está bien para todo… pero sólo en la teoría puesto que está comprobado que si no se arbitran medidas para atajar la desigualdad los puestos de poder van a seguir copados por hombres sin que se prime su capacidad ni calidad mientras que mujeres de mayor valía no pueden coger esos puestos.
Queda mucho para corregir las innumerables desigualdades existentes. Saludos.
Hablaba de una ley que pretende evitar la discriminación por razón de sexo, cuya aplicación requiere una discriminación por razón de sexo.
Absurdo ¿no?
Eso de las empresas es un tanto relativo, supongamos el caso de un hipermercado. Puedo contratar mujeres y hombres para las cajas y que los jefes sean hombres, así seguirá habiendo discriminación.
A mi modo de ver tanta exageración con la legislación anti-discriminación lo único que conlleva es fomentar cierta discriminación. No esoy de acuerdo con lo siguiente, pero tiene su lógica: si las mujeres son iguales a los hombres ¿porqué necesitan tantas leyes que fuercen a todo el mundo a tratarlas igual? Por lo tanto se puede sacar, la conclusión, de que son inferiores; conclusión que no comparto, que todo hay que explicarlo por duplicado.
Ninguna ley es perfecta, eso está claro, pero si el fondo es la necesidad de una norma que fomente una mayor igualdad real entre hombres y mujeres la respuesta es sí.
Parece de justicia tratar de forma igual a los iguales y de forma desigual a los desiguales. Existe una desigualdad clara entre hombres y mujeres, que responde a realidades sociales y económicas cuyas causas son históricas y atávicas. No actuar en ningún sentido supone no ejercer ninguna oposición a esa inercia, lo cual perpetuará el modelo (modelo que parece injusto).
¿conoce a alguna mujer despedida por quedarse embarazada? yo sí y soy un zagloso, ¿a alguna con más capacidad que muchos hombres que ha tenido que renunciar a un ascenso por su maternidad? yo sí; ¿Conoce algún caso de perfecto incompetente que asciende antes que mujeres mucho más capacitadas? yo sí. Por eso se necesita esta ley.
Comparto a medias esa visión de que una discriminación positiva traerá más igualdad entre hombres y mujeres. Aunque algo hay que hacer, es cierto.
Y es que no sé hasta que punto serán efectivas dentro de una empresa privada. Los empresarios ya se encargarán de darle la vuelta a la tortilla. Yo creo que deben primar los valores y capacidades de cada uno, independientemente de su sexo. Y puestos a hacer cosas, habría que buscar más incentivos para los empresas de manera que contratasen y mantuviesen en plantilla a más mujeres.
Arnau, a mí no me parece absurdo, a veces, para conseguir la igualdad son necesarias medidas de discriminación positiva hacia la parte más débil, pasa con las mujeres, las lenguas, etc. Saludos y espero verte de vuelta enseguida.
Pues diste en el clavo con esta anotación. esa misma ley se ha discutido acá en Colombia en varias oportunidades. No sé de dónde sacan que la igualdad la van a conseguir a punta de decretos.
Y no sé como no piensan algo que es obvio. Al poner cuotas por sexo para acabar con la discriminación, se está haciendo precisamente lo contrario por lo que se está luchando.
Si se está en contra de la discriminación, se está, ya sea ésta positiva o negativa.
Vedlo como queráis, pero es una ley absurda por su contenido y por su método de aplicación.
Gracias Vel, me alegra coincidir.
Ejercer derecho en virtud del sexo es como ejercer derecho por el sólo hecho de ser.
Esfuerzos inútiles: la existencia no es un predicado real.