Francia, también
Sí, Francia aprobó ayer la ley antiterrorista promovida por Sarkozy. Dicho de otro modo: el gobierno francés también quiere constituirse en Gran Hermano.
Últimamente estoy haciendo referencias a la obra de George Orwell y eso no es bueno. No lo es en la medida que Orwell fue muy crítico con los “sistemas” y poco a poco vamos viendo como todo aquello que profetizó, va llegando. Ahora es el caso de “1.984”.

Videovigilancia masiva, control de las comunicaciones efectuadas por móviles y electrónicas, y un largo etcétera de medidas para el mayor control de los ciudadanos y recorte de libertades.

Ahora, una vez aprobado por el gobierno, el proyecto deberá ir a manos del parlamento francés, donde yo deseo que fracase estrepitosamente, aunque consciente de que mis deseos particulares pintan bien poco en el tema.
No voy a repetir lo que ya dije en Las secuelas de los atentados y en Buscando el diablo pero sí me gustaría hacer hincapié en que está volviendo el absolutismo: “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.
Reitero que espero con ansiedad el día en el que los ciudadanos podamos controlar a nuestros políticos, pues son ellos los únicos responsables de muchas de las cosas que suceden a diario.
Ellos son el problema y no la solución.
Los primeros, en Europa, en adoptar medidas antiterroristas (eufemismo para referirse a mayor control ciudadano y recorte de libertades) fueron los ingleses, ahora el testigo lo ha recogido Francia. Poco a poco, este virus gubernamental irá contagiando a todos los países de la UE.
Ya podemos poner nuestras “barbas a remojar”, como dice el dicho popular.
Vale.
Publicado por aarnau a las 10:41 del 27 Octubre 2005 en Actualidad, Opinión, Política, Sociedad
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