Llámame Repliee Q1
Cada vez los robots tienen rasgos más humanos. ¿Para qué? Pues para poder practicar sexo con ellos. Ya sé que dicho así parece algo afirmado con mucho atrevimiento, pero desde siempre las nuevas tecnologías han sido utilizadas para poner el sexo en bandeja de plata.
Fotografía, cinematógrafo o Internet, al poco tiempo de ser inventados se pusieron a disposición del sexo como producto de consumo.
Volviendo a Repliee Q1, además de una androide, es soltera y vive en Osaka. Dispone de piel artificial (desarrollada en la Universidad de Tokio), hecha en silicona, que es lo que le da ese aspecto humano.
Esta piel artificial integra por primera vez sensores electrónicos de presión y temperatura que actúan simultáneamente y le proporcionan al robot sensaciones parecidas a nuestro tacto.
Pero ¿por qué buscamos sucedáneos pudiendo disfrutar de lo natural? Probablemente porque soportamos hechos culturales, religiosos y sociales, desde hace siglos, que nos han alejado de nuestra condición animal.
Somos incapaces, por ejemplo, de reconocer por nuestros sentidos, cuando las personas de nuestro alrededor están “en celo”. Nos lavamos en exceso, falseamos nuestros olores (o hedores) corporales mediante perfumes. Hemos perdido la capacidad de observar y percibir.
Nuestra tradición judeocristiana ha contribuido también al alejamiento animal. Considerar, durante siglos, pecado aquello que es simplemente natural es una forma de perversión propia de enfermos.
Culturalmente también la mujer a la que se le conocía que había mantenido relaciones con varios, era simplemente una cualquiera. Por el contrario el hombre era considerado un Don Juan o un Casanova. También eso ha sido cuestión de sexismo.
La sociedad se ha organizado en parejas que suscriben contratos de “hasta la muerte”. No importa que transcurridos 5 ó 7 años la pareja deje de atraerse. Si algún componente de la pareja siente atracción por otro ser distinto, que no forme parte de esa unidad artificial, de llegar a consumar esa atracción, siempre ha de hacerse de forma furtiva y con cuantos menos notarios mejor. Si se tiene conocimiento público de esas uniones temporales o actos de cópula, la pareja corre el riesgo de desintegrarse (una prueba más de su artificialidad).
¿Cómo encontrar solución a esas insatisfacciones humanas? Pues usando la tecnología. Así podemos sobrevivir en una sociedad hipócrita, que ha perdido su identidad original, y más dada a buscar el placer mediante artificios que utilizar medios y métodos naturales. Así podemos seguir con la careta puesta, engañándonos a nosotros mismos.
Vale.
Publicado por aarnau a las 19:38 del 20 Agosto 2005 en Actualidad, Curiosidades, Opinión, Sociedad
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Guau!
Debo decir que has tocado aquí varios puntos más que interesantes Antoni (a decir verdad me llama la atención que nadie haya posteado aún).
Por un lado se confirma aquello de que el sexo, el poder y el prestigio son las cosas que mueven el mundo. El sexo para muchas culturas es un tema tabú, esto por supuesto todos lo sabemos.
A mí en cambio me parece que reprimir algo tan natural es completamente insano. Edito un comentario textual tuyo:
-Considerar pecado aquello que es simplemente natural es una forma de perversión propia de enfermos.-
Compartimos los puntos de vista, definitivamente!
¡Me alegro de ver que no soy el único bicho raro!
pues si…
y si se me permite un poco de sicoanalisis barato (como buen Porteño que soy), diria que está construccion ¨tecnologica¨ del Otro no es mas que la fantasia de poder poseerlo y comprenderlo en su totalidad, sin caer en los traumas y conflictos del trato con otros semejantes de ¨carne y hueso¨.
“Culturalmente también la mujer a la que se le conocía que había mantenido relaciones con varios, era simplemente una cualquiera. Por el contrario el hombre era considerado un Don Juan o un Casanova.”
Quizá debido a esto hoy en dia los chicos tendemos a exagerar el número de chicas con las que hemos estado… y las chicas lo contrario… (cuando en realidad ellas a lo largo de su vida tienen mas compañeros sexuales)
“La sociedad se ha organizado en parejas que suscriben contratos de “hasta la muerte””
uff.. este tema es realmente complejo.
Yo por ejemplo soy completamente cuasi liberal en cuanto al sexo… Me parece algo tan natural … Desde siempe se ha intentando reprimir porque es algo que nos da placer infinito (y gratis)…
Pero por otro lado… soy un rancio clásico… jamás podría engañar a mi pareja… a pesar de que ella sabe “que me gustan todas”… sería incapaz porque le haría daño… aunque para mi el sexo no represente nada..y no tenga nada que ver con el amor.
el sexo es lo que vende y lo que la gente quiere… cuando veo por ejemplo las estadisticas de mi blog… y veo lo que la gente busca en google… la inmensa mayoría de las cosas son “guarradas”.
Javi: afortunado de ti, que buscan en tu página “guarradas”.
En la mía, que debe ser satánica, el otro día llegó uno que buscaba “cómo contactar con el diablo”, no es broma.
Me gustaría hacer hincapié en un hecho, sobre lo de “engañar” a tu pareja. Eso ya de por sí lleva implícita esa carga cultural, religiosa y social de la que hablaba.
Los musulmanes, los que tienen varias mujeres, no engañan a su “pareja” ni al resto de sus esposas cuando están con una de ellas ¿te das cuen?.
Si mañana apareciera una enfermedad que redujera la población masculina al 10% de la actual, habría que replantearse las normas ético-morales de esta sociedad. Ya no se hablaría de “engañar”, se hablaría de “necesidad” o casi “obligación”.
Nuestras propias normas nos alejan de lo que realmente somos (los hombres polígamos y las mujeres poliándricas).
hmmm: guarrada es una palabra que desconocía pero debe tener un significado interesante. ¿Será parecida a guachada o tal vez será similar a “buscar joda, fiesta, jarana, reventón, lujuria?
No lo sé, por las dudas la busco en el diccionario, luego. Insisto el sexo, el poder y el prestigio son las cosas que mueven el mundo.
Muchos de los que entran en internet buscan liberar el excedente hormonal que no puede descargarse en una pareja sexual tal vez porque como dice Antoni probablemente porque soportamos hechos culturales, religiosos y sociales, desde hace siglos, que nos han alejado de nuestra condición animal lo que nos impide reconocer al otro cuando está en celo.
En este sentido las mujeres han evolucionado más rápido que los hombres.
Nosotros aún seguimos en la era manual y ellas definitivamente entraron sin miedo alguno en la fascinante era digital.
Je
“Guarradas”, Marcos, es una palabra que también tiene carga cultural, social y religiosa. Se refiere a “sexo”, pero como algo sucio (un guarro es un cerdo)
Al parecer en la madre patria aún utilizan muchas palabras oscurantistas (de épocas medievales) que iglesia mediante fueron impuestas en las tertulias para descalificar los actos sexuales.
En malevaje en el Río de la Plata postcolonial ha permitido que nuevas palabras cobren eco entre los argentos y favoreciendo cierto libertad idiomática (para beneficio de los que vivimos por acá).
A decir verdad no me imagino hablando con tantas connotaciones negativas sobre el sexo, puesto que a mi forma de ver el sexo es algo sagrado y que bien orientado puede habilitar a comportamientos humanos más saludables. Puesto que como es un centro de generación energética, por naturaleza desde allí pueden partir las mejores intenciones y creaciones artísticas e intelectuales.
Lo que es tener la mente tan cerrada. “Para practiacr sexo”, no nigan tonterías. HAy que pensar un poquito más y pensar en las ventajas
Realmente no me gusta cuando las personas opinan de algo como si su palabra fuera la única verdad en el mundo. Si quieren dar un punto de vista utilicen frases como “a mi me parece” o “yo creo”.
Una cosa es que los hagan para tener sexo y otra que los usen para tener sexo. “Desde mi punto de vista” el hecho de crear un androide cada vez más realista es solo porque el ser humano quiere superarse. ¿Acaso diran que esos robots con forma de perro son para tener sexo? Además, si realmente fueran para tener sexo, los harían mucho más atractivas fisicamente, pues está comprobado que a los japoneses les gustan las chicas de pechos grandes. Y que yo sepa, la versión anterior de Repliee Q1 (la Repliee R1) tenía un aspecto terrorífico de una niña de 8 años.
Respecto al tema de “ser o no ser”, aquí les dejo un ejemplo muy sencillo: un celular sirve para llamar a alguien a larga distancia y muchos de ellos tienen una función de vibración para saber cuando hay una llamada sin necesidad de escuchar el “ring” (por ejemplo cuando alguien está en una reunión y lo lleva en el bolsillo). Sin embargo esta función puede ser usada por una mujer para satisfacer sus necesidades sexuales.
¿Acaso dirán que la vibración de los celulares fue creada para “practicar sexo” y no para su real utilidad?
Por ahora estos androides con forma humana son un comienzo y por eso se los llevan a exposiciones. Veremos de que son capaces cuando salgan al mercado.
Opino igual que Javier. Si llegan a ser utilizadas para tener sexo hay que ver las ventajas:
1) Ayudarían a reducir la “super población”.
2) Evitarían divorcios de aquellos que se casan solo para tener a una mujer que les haga las cosas y le den sexo.
3) Quizás en un futuro cercano podamos vivir con la chica de nuestros sueños.
4) Harán bastante compañía a los fracasados sociales que no consiguen novia (como yo XD) y que son 0% atractivos.
5) Los androides no se drogan, no se alcolizan, no se enferman, no envejecen, no necesitan ir al baño y no necesitan alimentarse. Si algún día se acabarían los alimentos en el mundo ellos seguirían con vida, e incluso podrían habitar otros mundos porque tampoco respiran ni siente frío ni calor.
Y para terminar vuelvo con lo anterior: que una cosa se utilice para algo que no sea su propósito original no quiere decir que sirva para eso, e incluso puede ser al revés. Las armas fueron diseñadas para matar pero también se pueden utilizar para proteger a las personas. Las “cosas” no tienen la culpa de como son usadas, desde mi punto de vista el responsable es el ser humano que piensa egoistamente y solo busca satisfacer sus deseos por más oscuros que sean.