¡No soy un geek!
En estos tiempos en los que está tan de moda que los homosexuales confiesen su condición, lo que vulgarmente se llama “salir del armario”, yo abro el cajón de la tecnología para salir de él y decir a gritos: ¡No soy un geek!
No tengo el más mínimo interés, ni necesidad, en saber cuál es el último aparatito electrónico que ha salido al mercado. No me interesa conocer las prestaciones de la última cámara fotográfica digital ni de sus tropecientos millones de píxeles. La que tengo, que no es digital, me basta.
No dispongo de iPod, tampoco me atraen. Cuando quiero escuchar música lo hago echado en la tumbona que tengo en casa. No voy por la calle, con los cascos puestos, dándole la espalda al mundo y encerrado en un autismo musical. Hago mío aquello que decía Napoleón Bonaparte: “la música es el más agradable de los ruidos, pero no por ello deja de ser un ruido” y por ello sólo la escucho cuando realmente tengo el gusto por hacerlo.
No creo que la invención del CD haya aportado nada en lo que a calidad de sonido se refiere. Me gusta escuchar grabaciones antiguas, como esos conciertos de Wilhelm Furtwängler cuyas grabaciones, permítaseme la redundancia, devolvió la URSS a Alemania, de ello no hace muchos años, en las que se oye, incluso, como gente del público tose, editadas por la Deutsche Grammophon.
No poseo ningún teléfono móvil. Tampoco lo necesito. No sé qué se puede hacer con ellos además de hablar.
No utilizo ni tengo agenda electrónica alguna. Tampoco PlayStation.
El único reproductor de DVDs que tengo en casa es el que lleva mi PowerBook Titanium que compré cinco o seis años atrás y que, si bien ya no es el último grito, todavía me va durar cinco o seis más, aunque para ello tenga que renunciar al Mac OS X.
No me interesan los libros electrónicos ni espero que esa tecnología arraigue. Me gustan los libros en papel y si pueden ser de calidad mucho mejor. No cambiaría un códice antiguo por nada en el mundo, si bien confieso que no poseo ninguno.
Me gusta la escritura manuscrita tanto como disfruto escribiendo a mano. Colecciono estilográficas, sí, de esas que llevan plumilla de oro y punta de iridio. Me produce placer ver como, de forma sinuosa, la plumilla va dejando encima del papel su rastro de tinta. Es un placer parecido al que tiene el arquero cuando, después de soltar la cuerda, ve como su flecha se dirige al blanco, algo que no puede percibir quien utilice armas de fuego. Me gusta el olor de la tinta y prefiero el papel verjurado al parchemin.
He probado casi todos los medios que la humanidad ha utilizado para escribir a lo largo de los siglos, principalmente a partir del medioevo: plumas de ave, plumas de acero montadas sobre mango de hueso, plumas de cristal, pinceles, etc. No me gustan los bolígrafos ni esos sucedáneos de nueva invención. Si tengo que utilizarlos prefiero un BIC a otra cosa.
El reloj que llevo en la muñeca únicamente me dice la hora y es totalmente mecánico. Es un buen reloj, por supuesto. Durante años utilicé relojes de bolsillo.
Me gustan los ordenadores, sí, pero no soy ni programador, ni administrador de sistemas, ni me dedico a hacer páginas web ni nada por el estilo. Hace seis meses no tenía ni idea de PHP, ahora sé algo, muy poco, pero ese conocimiento me permite salir del marco en el que me encierra WordPress.
Trasteo con cierta soltura Windows, Mac OS X, FreeBSD y GNU/Linux. Todo lo que he aprendido ha sido a base de invertir horas.
Desde el punto de vista informático no soy más que un usuario, probablemente, avanzado, considerando la media de usuarios.
A grandes trazos eso es lo que soy desde el punto de vista tecnológico. Dudo que cambie considerando que ya he pasado, probablemente, el ecuador de la que es mi vida.
Todo esto para decir que sí, que tengo un blog pero que no soy un geek.
¿Eres tú un geek?
Vale.
Publicado por aarnau a las 16:57 del 11 Septiembre 2005 en Personal
URL para Trackback: ¡No soy un geek!
Mmmm, yo no se si soy un geek o no, el caso es que de vez en cuando voy escuchando música por la calle y no creo que eso me aisle del mundo, escucho la música, pero también oigo lo que está a mi alrededor (que normalmente es tan interesante como coches, autobuses, camiones y ciclomotores “tuneados”).
Bien, era una forma retórica de explicar el tema de la música. Sin más.
Muy buena reflexión, de hecho no creo ni mucho menos, como es obvio, que todo el que tiene un blog tenga que ser geek ni que sea necesariamente algo característico de la blogosfera. Yo tampoco creo que sea un geek y me identifico con muchas de las cosas que dices.
Mmmm, yo me quedaría a medias de ser un geek. Para comprarse un iPod (y estar a la última), una psp, una cámara de fotos de 1000 euros y varias cosas más, como soy estudiante, pues claramente no me lo puedo permitir. Otra cosa será cuando empiece a ganar dinero, si pienso comprarlo o no. No sé.
Sostienen en Microsiervos que la definición de Geek, según Jon Katz, es:
Acabo de replicar en este artículo lo siguiente:
Así están las cosas y así se las hemos contado
Ahí yo creo que estás (un poco) equivocado. Lo de que somos una mayoría.. ¿qué? Aunque hay más que antes, sigue habiendo muy poquitos. Lo que pasa es que la blogosfera da la impresión que es muy grande cuando estamos dentro, pero en realidad, al menos la hispana, es minúscula.
yo no tengo muy en claro a qué se le llama geek, pero si eso es disfrutar de la posesión de tecnología para las masas, no lo soy para nada.
Contestando a #5 (y #6 yo no he dicho que los geeks seamos mayoría en nada) he respondido en mi blog pero comento aquí:
Los geeks no somos tan abundantes. Si te fijas en realidad somos muy pocos. No mucha gente domina la tecnología realmente o le gusta. Supongo que te refieres a los blogs. Pero los blogs son una ínfima parte de toda la Internet, habrá 100 páginas de otros temas por cada página geek. Y ni siquiera la mayor parte de los blogs son geeks, aunque muchos de los más populares sí. Otra cosa es que tú leas a muchos geeks y te parezcan muchos, pero realmente los geeks NO somos mayoría. Autoproclamarse geek no es «mentir», mientras tengas un genuino mínimo interés por la tecnología u otros temas, cosa que mucha gente tiene. No es como autoproclamarse hacker. Si alguien es aficionado al fútbol y dice «soy futbolero» no miente por el hecho de que no sepa darle dos patadas al balón, mientras le guste hacerlo. (No sé por qué parece que te molestan tanto los geeks, pero tú sabrás.)
Hay geeks y no-geeks, en la variedad está el gusto.
Alvy tuvo la cortesía de contestar aquí y yo lo he hecho allí. Copio y pego:
Alvy, no, no tengo nada en contra de los “geeks”.
Cada lustro o más aparece una definición anglosajona nueva para definir ciertos grupos de personas. Luego esas expresiones desaparecen o caen en desuso (a finales de los 80 se popularizó la palabra yuppy para un cierto tipo de individuos, muchos afirmaban serlo, pocos realmente lo eran).
A grandes trazos en tu comentario has redefinido “geek” como un amante de la tecnología. En esa definición sí estoy de acuerdo, pero ésa no es exactamente la de Jon Katz.
Por hacer comparaciones como la tuya de “futbolero”. Imagina un individuo que trabaja en un banco y afirma ser banquero. Pues no, los que trabajan en los bancos son bancarios, banqueros hay muy pocos.
La definición de Katz hablaría de “banqueros” y resulta que todos los “bancarios” dicen ser “banqueros”. Ése es para mí el matiz.
En fin, que tampoco le doy demasiada importancia al tema.
Ya lo insinuaba de modo metafórico mi insigne tocayo Shakespeare…Geek o no Geek esa es la cuestión.
En términos generales, sospecho de todo el que reivindica una etiqueta para sí mismo. Soy de los que piensan que las etiquetas auténticas, como los “motes” o “apodos”, han de ponertelas los demás.
¿Alguien se imagina a un escritor maldito reivindicando su condición, o sin ir mas lejos a cualquier craneo privilegiado presumiendo de su C.I?
Son situaciones que rozan lo paradójico, cuando no lo esperpéntico.
Uno es lo que es, las etiquetas son otra cosa.
Los psicologos por ejemplo, tienen la jodida costumbre de fijarse en todo aquello que es “visceralmente” rechazado por su paciente, con la convicción de que lo que se niega es tan significativo (o más) que lo que se reivindica. Y encima osan llamarlo “formación reactiva”.
Manias de loqueros…
Un cordial saludo.
Alvy, me refería a aarnau, que decía que las élites no pueden ser mayoría
La RAE define así:
Mmmmm reitero lo de que una élite no puede estar formada por una mayoría. La mayoría forma “la masa”, nunca la élite.
hmmmm vaya polémica !
no entraré en ella !
yo personalmente me considero geek y no me averguenzo de ello ! (aunque mi novia me repita siempre, como intentando convencerme de lo contrario: “NO , tu no eres geek”)
la realidad es que soy un geek reprimido… todo cacharrito que sale me gustaría tenerlo.. (la PSP, la Play, el iPod, el iPod nano, un portátil, cambiaría de movil cada 2×3… etc etc..) Pero como la cosa está mu mala..pues no puedo. snif.
Mójate Javi
¡No soy un geek!
¡No soy un geek!.
…
Pues uds se lo pierden
Y ellos también…
Las etiquetas están bien para el diseño de páginas, no para la gente.
A mi no me importa lo que piense la gente de mi, ni como me califiquen…
Si la gente me quiere decir Geek por mi gusto y pasión por la tecnología pues me da igual…
No se si soy un geek, lo único que se, es que soy un ser humano…
A la lectura de esto:
- ‘Me gusta escuchar grabaciones antiguas, como esos conciertos de Wilhelm Furtwängler’
- ‘Durante años utilicé relojes de bolsillo.’
- ‘Me produce placer ver como, de forma sinuosa, la plumilla va dejando encima del papel su rastro de tinta.’
Yo lo que creo, y puestos a utilizar etiquetas, es que eres un flipao de esos que se siente virtuoso…
No, ni me siento ni soy un virtuoso.
En cualquier caso te invito a escribir el próximo viernes un artículo al respecto, si quieres, claro
¿A qué clase de persona le gustan los ordenadore spor el mero hecho de gustar? ¿Te gusta como un muebledecorativo más? Eres raro.
Bien, yo intenté definirme cómo era desde el punto de vista de la tecnología doméstica, pues entiendo que ser “geek” va, más o menos, en esa línea.
Se dice que los “geek” dominan la “tecnología” pero si pregunto qué tecnología ¿la aeroespacial? ¿la nuclear? ¿la nanotecnología?, no, sólo la “informática” y la relativa a la misma cuyo ámbito queda reducido al hogar (la informática no tiene porque ser hogareña pero lo que la envuelve, en el mundillo “geek”, casi que sí). No descarto que no comprenda bien el término “geek”.
En cualquier caso ¿a qué clase de personas les gusta la música por el mero hecho de gustar? ¿o comer? ¿acaso no las hay?
Me gustan los ordenadores porque me permiten “crear” y por el mismo motivo no me gusta un iPod porque no me permite hacer nada creativo, tampoco el móvil, al que entiendo como una herramienta de trabajo para quien lo necesite, pero no un juguete con el que pasar el rato.
No sé, no creo que sea un mal ejercicio autodefinirse desde el punto de vista tecnológico. Inténtalo si quieres, no hace falta que lo compartas.
Puede que sea raro, no lo sé. Tampoco lo descarto.
Parece que te llegó profundo mi comentario. Mi comentario fue jocoso, no malintencionado, de todas formás no creo que sea pertinente (como en casi todos los casos) etiquetar ni etiquetarse.
un abrazo.
No me lo tomé mal. Acepto las críticas.